jueves, 19 de febrero de 2009

'Me pregunto cómo pude sucumbir en este vértigo perpetuo que yo mismo provocaba y temía. Flotaba entre nubes erráticas y hablaba conmigo mismo ante el espejo con la vana ilusión de averiguar quién son. Era tal mi desvarío, que en una manifestación estudiantil con piedras y botellas, tuve que sacar fuerzas de flaqueza para no ponerme al frente con un letrero que consagrará mi verdad: Estoy loco de amor'

Página 66-67.

Gabriel García Márquez. Memoria de mis putas tristes.
Editorial Diana. 2004. México. 109 p.p.

sábado, 7 de febrero de 2009

"El amor es no hacer otra cosa. El amor es olvidarse de esposos, padres, hijos, amigos, enemigos. El amor es eliminar todo cálculo, toda preocupación, toda balanza de pros y contras" [ Pág. 53]
CARLOS FUENTES

martes, 13 de enero de 2009

Autonecrología V (Jaime Sabines)

Te quiero porque tienes las partes de la mujer
en el lugar preciso
y estás completa. No te falta ni un pétalo,
ni un olor, ni una sombra.
Colocada en tu alma,
dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,
leche de luna en las oscuras hojas.

Quizás me ves,
tal vez, acaso un día,
en una lámpara apagada,
en un rincón del cuarto donde duermes,
soy la mancha, un punto en la pared, alguna raya
que tus ojos, sin ti, se quedan viendo.
Quizás me reconoces
como una hora antigua
cuando a solas preguntas, te interrogas
con el cuerpo cerrado y sin respuesta.
Soy una cicatriz que ya no existe,
un beso ya lavado por el tiempo,
un amor y otro amor que ya enterraste.

Pero estás en mis manos y me tienes
y en tus manos estoy, brasa, ceniza,
para secar tus lágrimas que lloro.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba.

Recoge mi cabeza. Guarda el brazo
con que amé tu cintura. No me dejes
en medio de tu sangre en esa toalla

lunes, 12 de enero de 2009

CORRESPONDENCIA

09 de enero de 2009

Amor:

Tiemblo sólo con la idea de rozar tus labios tus labios llenos de besos nuevos…

Quisiera saber cómo has hecho para tenerme totalmente enamorada, quisiera adivinar que embrujo me tiene a tu lado para siempre, me gustaría comprender todo este amor; y sin embargo, cuando me miras lo entiendo: Te amo porque es lo mejor que he hecho, te amo porque ese era mi destino, te amo porque no hay nada en este mundo que yo disfrute tanto, nada que me haga sentir de esta manera, te amo porque es lo que yo quiero hacer toda la vida.

Como si me conocieras de otra vida vas antecediendo todos mis instintos sin medida…

Así es amor, nadie más que tú ha conseguido conocer a la persona que realmente soy, nadie más que tú ha apagado mis miedos y borrado mi mal humor; sólo tú conoces mis secretos; sólo tú has borrado la noche de mi alma; sólo tú y nadie más que tú me ha enseñado a amar de esta manera, la única manera que hay: TOTALMENTE…

Estás aquí como agua en mi desierto, para rescatarme el corazón…

Llegaste en el momento exacto, era nuestro tiempo, el tiempo perfecto para conocernos, apareciste justo cuando mi corazón empezaba a marchitarse, creaste uno nuevo, uno que sólo te pertenece a ti, un corazón que no dejará de vivir mientras lo ames. Estas aquí Princesa de mis sueños, estás aquí y para siempre.

Te amo, más que a un nuevo mundo, más que a un día perfecto…

He aprendido a amarte, a tu lado he entendido muchas cosas, contigo he madurado y he dejado de lado muchas situaciones que en definitiva no me servían; amo lo que eres y amo al ser en que me he convertido a tu lado; amo el universo porque ambas pertenecemos a él; amo al inhóspito mundo porque en él vivirá nuestra amor eternamente. Amo cada trozo de aire que compartes conmigo, amo el roce de tu piel y el contacto de tus labios en mis labios. Amo el color de tu mirada y en definitiva amo todo lo que tu nombre representa.

Si tú me miras, si tú me miras te enseñaré a decir te quiero sin hablar…

Si tú me miras el mundo se detiene y nada importa, todo es vano, el sol pierde brillo y el océano de mis dudas se disipa. Cuando tus ojos traspasan a los míos me pierdo en horizontes repletos de nubes, en silencios eternos que dicen que te amo.

Cuando el color de tu mirada me acaricia puedo sentirlo, puedo darme cuenta de la razón por la que te amo, tomo conciencia de que te amaré por siempre, me siento segura de todo el amor que por mí sientes, y es que amor, si tú me miras sólo pienso: ‘ME ESTÁ MIRANDO COMO LA VEZ PRIMERA’ y es eso lo más hermoso en esta tierra.

TE AMO, GRACIAS POR LOS NUEVE MESES MÁS HERMOSOS DE MI VIDA!!!

lunes, 15 de diciembre de 2008

TÚ ME HACES SONREÍR.

Sí me preguntaran qué es lo que me hace sonreír últimamente, no dudaría en decirlo: 'Tú me haces sonreír'. Es tan simple, y la vez tan extrañamente complicado, pero cada día, una sonrisa viene a mi rostro, cuando pienso en ti, cuando te miro, cuando recuerdo todo lo que me haces sentir. ¿No sé cómo pasó? Tantos años pidiendo algo que jamás llegaba y el día que mandé todo al carajo, el día que dije que no pediría más, que no necesitaba a nadie, ese día llegaste...
No creo en almas gemelas, no creo en el destino -quizá ahora un poco- sólo sé que mi vida es diferente desde que tú estás, no soy la misma, es increíble pero ya no hay días negros, quizá en tonos oscuros, pero ya conozco los colores. He aprendido a moderar mi carácter, he aprendido a respetar, he aprendido a compartir, me siento adulta! y me he enamorado como nunca pensé que lo haría...
Son raras las cosas que pasan en esta vida y entre tanto caos me alegra tenerte y sobretodo me alegra saber... que no te dejaré escapar.

lunes, 3 de noviembre de 2008

NIÑA-OCTAVIO PAZ

Nombras el árbol, niña.
Y el árbol crece, lento y pleno,
anegando los aires,
verde deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.

Nombras el cielo, niña.
Y el cielo azul, la nube blanca,
la luz de la mañana,
se meten en el pecho
hasta volverlo cielo y transparencia.

Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
baña la tierra negra,
reverdece la flor, brilla en las hojas
y en húmedos vapores nos convierte.

No dices nada, niña.
Y nace del silencio
la vida en una ola
de música amarilla;
su dorada marea
nos alza a plenitudes,
nos vuelve a ser nosotros, extraviados.

¡Niña que me levanta y resucita!
¡Ola sin fin, sin límites, eterna!